Bienvenido(a), Visitante. Por favor, ingresa o regístrate.
¿Perdiste tu email de activación?
Agosto 20, 2014, 05:21:39
Inicio Ayuda Buscar Ingresar Registrarse
Noticias: SMF - Just Installed!

+  SERECO - Sección de Reconocimiento - Airsoft Team
|-+  General
| |-+  Zona Formación
| | |-+  INSTRUCCIÓN BÁSICA DEL COMBATE NOCTURNO
« anterior próximo »
Páginas: [1] Imprimir
Autor Tema: INSTRUCCIÓN BÁSICA DEL COMBATE NOCTURNO  (Leído 7987 veces)
O.S.02
Administrator
Recluta
*****
Mensajes: 27


Junta Directiva Sereco Airsoft Team


Ver Perfil Email
« : Noviembre 04, 2009, 07:23:35 »

La noche, por las servidumbres que impone, limita la capacidad combativa, tanto del atacante como del defensor; sin embargo, no implica el cese de las operaciones, aprovechándose para otros fines relacionados con el combate como el descanso del personal, movimientos de Unidades, relevos e incluso combate, pero casi siempre a niveles de pequeñas Unidades con misiones muy específicas como reconocimientos, golpes de mano, etc.
Los progresos técnicos en el campo de la visión nocturna y de la iluminación del campo de batalla, permiten el empleo y actuación de todo tipo de medios y Unidades. Por consiguiente, el combate nocturno debe ser considerado en la actualidad como un caso normal de combate, influido por circunstancias especiales.
El paso del día a la noche se realiza de forma gradual, disminución de luminosidad en el crepúsculo y aumento de la misma en el alba. Este paso gradual da lugar a unos niveles de luminosidad:
— Nivel 1: Se distinguen los diferentes paisajes (claro de luna).
— Nivel 2: Se distinguen los diferentes contornos hasta 100 m(claridad estelar).
— Nivel 3: Se distingue hasta 20 m de distancia (cielo muy cubierto).
— Nivel 4: (sin visibilidad).
Los niveles 3 y 4 imposibilitan la observación y dificultan el movimiento y el tiro.
Estas oscuridades dependen de factores tales como:
— Astronómicos: Estación del año, fase de la luna, posición de las estrellas, luminosidad pre y pos solar.
— Meteorológicos: Nubosidad, nieblas, lluvia, nieve, transparencia de la atmósfera, etc.
— Topográficos: Tipo de suelo, vegetación, configuración topográfica, etc.
De todas maneras, la noche no es el único momento en que hay condiciones de visibilidad reducida. De día pueden darse condiciones análogas, debidas a fenómenos meteorológicos, que además traen consigo efectos secundarios que agravan las condiciones tácticas, o fenómenos artificiales, como las barreras de humo colocadas por nosotros o por el enemigo.

Características del combate nocturno
— Exige una minuciosa y detallada preparación de las acciones.
--- Dificulta el ejercicio del mando, el enlace, la orientación y la coordinación
— Disminuyen las posibilidades de observación, dificultando la adquisición de objetivos.
— Reduce la eficacia del fuego, en especial el de las armas de largo alcance, revalorizándose el papel de las armas ligeras y el combate próximo.
— Aminora el ritmo de las operaciones y aumenta la fatiga de las tropas.
— Aumenta la eficacia de las medidas de enmascaramiento y simulación.
— Produce unos efectos fisiológicos y psicológicos importantes en el combatiente, que sólo pueden ser superados y aprovechados en su favor por tropas muy instruidas.

Finalidad del combate nocturno
— Mantener la iniciativa.
— Recuperar la iniciativa.
— Obtener la sorpresa.
— Economizar medios y reducir bajas dentro de la Unidad.
— Crear las condiciones favorables para el posterior desarrollo de acciones diurnas.
— Compensar las condiciones favorables de un enemigo con mayor número de fuerza o superioridad de fuego.

Normas de actuación
El combate nocturno se rige por los mismos principios y procedimientos que el diurno, si bien en su planteamiento y ejecución cobran mayor importancia los siguientes aspectos:
— Máximo secreto.
— Actuación por sorpresa.
— Sencillez en las órdenes de operaciones.
— Objetivos limitados, bien definidos y fácilmente identificables, menos profundos que los diurnos.
— Mayor necesidad de realización de reconocimientos diurnos y nocturnos, previos a la acción, por parte del Jefe y el mayor número de mandos subordinados.
— Extremada disciplina de fuego, luces y sonido.

Influencia de la noche en el combatiente
El intento de adaptación del hombre a la noche le afecta psicológica y fisiológicamente.

Psicológicamente afecta al combatiente en:
— Desconcierto moral. Provoca más miedo.
— Estimula la imaginación, aumentando la sensación de peligro.
— Produce la sensación de aislamiento.
— Cambia el aspecto de las cosas, deformando las imágenes.
--- Aumenta la tensión emocional, produciendo fatiga.

Fisiológicamente afecta al combatiente en:
— Varía la importancia de los sentidos, aumentando el oído y el tacto.
— Varía el proceso de la visión.
— Rompe los ciclos circadianos (sueño-vigilia), produciendo:
• Disminución de la coordinación.
• Aumentos de los tiempos de reacción
• Dificultad de la expresión.
• Pérdida de potencia muscular.
• Alteraciones emotivas y aumento de la agresividad.
Diversas formas de paliar los efectos de la rotura del ciclo circadiano son:
• Dormir entre las 3.00 h y las 6.00 h.
• Dormir al menos 4 h cada 24 h.
• El consumo de bebidas estimulantes trae consigo efectos secundarios perjudiciales.
• Asignar, dentro de lo posible, diferentes misiones, ya que la novedad aumenta la efectividad.

MÉTODOS DE ORIENTACIÓN NOCTURNA
La orientación es uno de los problemas esenciales del combate nocturno. Existen varios procedimientos que hay que emplear de forma simultánea, comparando sus resultados. Se pueden utilizar, entre otros, los siguientes procedimientos.

Líneas y/o puntos de referencia
Se denominan así a aquellas que presentan alguna de estas características:
— Líneas marcadas sobre el terreno: caminos, vías de FF.CC., puentes, canales, etc.
— Puntos que destacan sobre el horizonte: torres, campanarios, casas aisladas, etc.
— Puntos de fácil identificación: cruces de caminos, puentes, etc.
Se utilizarán sorteándolos a distancias convenientes, porque puede ocurrir que estén guarnecidos por el enemigo o batidos por su fuego.

Puntos de referencia
Exige un detallado estudio y preparación previos. Este estudio, según los medios de que se disponga, puede realizarse sobre:
— Plano, que podrá ser consultado en el itinerario, con las debidas precauciones.
— Fotografías aéreas.
— Mapas de relieve.
— Maquetas o cajones de arena.
— Observando el terreno desde un punto dominante.
— Información dada por patrullas, nativos, etc.
Lo ideal sería emplear simultáneamente todos estos sistemas de reconocimiento del terreno.
Este estudio permite conocer enseguida el terreno lo mejor posible, de tal forma que se encuentre uno bien orientado gracias a los puntos de referencia grabados en la memoria.

Referencias artificiales
Cuando en el terreno no hay puntos de referencia o no se los puede identificar, se pueden emplear, entre otros medios:
— Fuego con balas trazadoras.
— Proyectores.
— Jalones (caso de itinerarios correctos).
Estos procedimientos tienen la desventaja de pérdida del efecto sorpresa (excepto el empleo de jalones) y requieren una coordinación entre la Unidad actuante y la que realiza el fuego.
Los procedimientos de referencias artificiales vienen a ser verdaderos faros de jalonamientos que facilitan la orientación de los elementos extraviados.

Brújula
Su empleo por la noche se tiene que completar con otros procedimientos.
Si se tiene suficiente luminosidad, se buscarán referencias lejanas en la dirección marcada. Si la noche es oscura, precisará una constante vigilancia de la dirección marcada y la elección de referencias cercanas.
El horario tiene gran importancia. Anotarlo siempre a las horas de salida de los puntos conocidos, llegadas, etc.

Astronómicos
Los procedimientos de orientación nocturna basados en métodos astronómicos son por la Estrella Polar, Orión y la Luna.

a) Estrella Polar
No es la estrella más brillante. Marca siempre la dirección norte, es siempre visible en tiempo despejado y está en la constelación llamada Osa Menor.
Una vez que la Osa Mayor ha sido localizada hay que prolongar la línea que une las dos estrellas posteriores y medir cinco veces la distancia que separa dichas estrellas. Hecho esto, encontraremos en la Osa Menor una estrella de brillo bastante vivo: es la estrella Polar.
Como la Osa Mayor no es visible durante todo el año, hay que recurrir a otra constelación llamada Casiopea para localizar la estrella Polar. Tiene forma de uve doble, siendo uno de sus ángulos más cerrado que el otro. La estrella Polar está en la bisectriz del más agudo.


b) Orión
Es visible en Europa sólo desde noviembre hasta abril y marca la dirección sur.
Presenta una forma de cuadrilátero deformado, cuyas estrellas que ocupan los extremos de una de las diagonales son más brillantes.


c) Luna
La Luna en cuarto creciente (en forma de D) puede verse durante la primera parte de la noche. Sus cuernos señalan la dirección este. Cuando la Luna se encuentra en cuarto menguante o decreciente (en forma de C), es visible solamente durante la segunda parte de la noche. Sus cuernos marcan la dirección oeste.
En la fase de luna llena puede verse durante toda la noche. En general sale por el Este, pasa por el Sur hacia medianoche y se pone por el Oeste.
La luna nueva no es visible.

EL ENMASCARAMIENTO Y LA TRANSMISIÓN DE ÓRDENES
En el enmascaramiento se deberán adoptar las mismas precauciones que para el combate de día, además de las específicas para la noche.
Basta que un componente de una Unidad sea descubierto, para que la misión fracase por perder la sorpresa. Por ello el Jefe deberá comprobar, mediante una minuciosa revista, que todos los componentes de su Unidad han cumplido las normas sobre enmascaramiento tanto del personal como del equipo, material y armamento, encaminadas a conseguir la más estricta disciplina de luz y sonido.
Se utilizan las redes (individual o la de vehículos) para romper las siluetas del personal, equipo, armamento y material.

Enmascaramiento del personal
Hay que pintar o tiznar las partes más claras y visibles expuestas del cuerpo, como son: manos por ambos lados aunque se lleven guantes, cuello, cara, etc., con el fin de romper las líneas regulares del cuerpo.
No se debe suprimir el enmascaramiento de las manos, cara, etc., aunque se lleven guantes, pasamontañas, etc.

Enmascaramiento del vestuario
La ropa del combatiente nocturno ha de ser:
— Cómoda, para moverse sin entorpecimiento.
— De abrigo, para el frío y la humedad.
— Sin brillo, para evitar reflejos. Usar tejidos como pana o lana, por ser los que más absorben la luz.
— Utilizar ropa cuyo roce no produzca ruido.
Se observarán las siguientes precauciones:
— No llevar objetos personales que produzcan brillos, como anillos, relojes, cadenas, etc.
— Suprimir el casco en caso de movimiento y no llevar objetos innecesarios en los bolsillos (monedas, llaves, etc.).
— El calzado debe tener suela de goma y se deben sujetar las prendas del uniforme para evitar roces.
— Los guantes y/o prendas de abrigo no deben entorpecer la misión del combatiente.

Enmascaramiento del armamento
Hay que eliminar los ruidos y brillos del arma y sus accesorios, por medio de trapos, cinta aislante, etc.
Las armas deben estar preparadas para hacer fuego, con el fin de evitar los ruidos característicos de cargar y alimentar el arma.
La preparación del armamento no debe impedir el hacer buen uso del armamento (apuntar, disparar, etc.).

Enmascaramiento del equipo
El equipo ha de ser el mínimo indispensable para la misión requerida, perfectamente adaptado y sujeto al cuerpo, de volumen reducido y colocado en orden según su posibilidad de empleo.
Los objetos metálicos deben prepararse convenientemente para evitar ruidos.
El empleo de luces ha de ser muy limitado, usando, si es necesario, luces rojas y de pequeñas dimensiones.

Transmisión de órdenes
En el combate nocturno la transmisión de órdenes se efectúa:
— Verbalmente.
— Por la actitud.
— Por señales luminosas.
— Por señales acústicas.
Para asegurar su recepción se utilizará más de un procedimiento en la transmisión de las órdenes.
a) Verbalmente
La transmisión de órdenes sólo se emplea cuando es absolutamente imprescindible, y para ello:
— Dar la espalda al viento para no alzar la voz.
— Expulsar todo el aire de los pulmones para evitar el susurro.
— Hablar lo mínimo imprescindible.
— Si los combatientes estuvieran separados, será el Jefe el que se desplace de uno a otro.
b) Por la actitud
La transmisión de órdenes por la actitud es el procedimiento habitual de enlace durante la noche.
Consiste en que el hombre que marcha inmediatamente detrás o al lado del Jefe o guía repite las señales y/o adopta la actitud del Jefe o guía; de igual forma, cada combatiente repite la señal y adopta la actitud del hombre que marcha inmediatamente delante o al lado.
c) Por señales luminosas
La transmisión de órdenes por medio de señales luminosas tiene el peligro de su falta de discreción, pudiendo ser detectados por el enemigo. Por ello:
— Se efectuará siempre hacia retaguardia.
— Se ejecutará con medios que no produzcan haz luminoso.
— Serán muy sencillas, limitándose a las acciones elementales de marcha.
— Su uso se limitará al máximo.
d) Por señales acústicas
Las señales acústicas son igualmente indiscretas pero permiten un mayor enmascaramiento, puesto que en la naturaleza también hay ruidos.
Se tendrá en cuenta:
--- Efectuarlas en el tono más bajo posible.
— Emplear sonidos semejantes a los naturales y que no destaquen en el entorno.
— Deben ser muy sencillas, limitándose a las mismas acciones que las reseñadas para las señales luminosas.
— Su empleo debe limitarse al máximo.

EL MOVIMIENTO NOCTURNO
Los principios básicos son: “De noche no se corre” y “Evitar pasar por
zonas iluminadas”.
Para no ser vistos ni oídos tendremos que tomar las siguientes precauciones:
— Utilizar zonas de sombra y desconfiar de la propia en noche de luna.
— No destacarse sobre fondos claros.
— Huir de las crestas, avanzar a media ladera.
— No usar luces innecesarias.
— Elegir itinerarios fáciles.
— Evitar el paso de obstáculos.
— No caminar a favor del viento, a ser posible.
— Aprovechar los ruidos para avanzar.
— Evitar los ruidos naturales (tos, estornudos, voces, etc.).
— Amortiguar los ruidos con trapos.
Nunca se debe marchar solo. La pareja es el núcleo mínimo que debe moverse de noche, siempre que sea posible. En todos los casos hay que seguir las siguientes recomendaciones:
En caso de pérdida:
— No andar sin saber a dónde se va.
— Intentar localizar una referencia.
— En caso extremo, esperar a que amanezca, y no perder la calma.
En caso de accidente:
— Si es posible, el accidentado tiene que estar acompañado.
— Si puede andar, buscar ayuda.
— Hacer señales si se está en instrucción (linternas, fogueo, etc.).
--- Abrigar al lesionado y, si se sabe, prestar los primeros auxilios.

Marcha individual
El principio básico es “Avanzar-Detenerse-Escuchar”. Se emplea cuando se está a una distancia del enemigo en que éste no nos puede ver pero sí existe la posibilidad de ser oído.
Las técnicas de avance son de pie, a gatas y reptando.
a) De pie
— El peso del cuerpo se apoya sobre el pie de atrás, hasta que se encuentre un punto de apoyo seguro para el otro pie.
— Debe levantarse bastante el pie adelantado, llevando la punta del pie más elevada que el resto.
— Tantear con la punta del pie para hallar un sitio libre de piedras o ramas que puedan producir ruidos.
— Asentar después suavemente el pie, apoyando progresivamente sobre él el peso del cuerpo, y continuando la misma serie de movimientos para el paso siguiente.
— Al detenerse, disminuir siempre la silueta.
b) A gatas
— El peso del cuerpo descansa sobre las manos, antebrazos o codos y las rodillas, o sólo sobre las manos y las rodillas.
— El arma se puede llevar en las manos, colgada del cuello, entre los brazos o de una mano al lado nuestro (¡ojo!, no olvidar el armamento).
— Es conveniente tantear el terreno con las manos para no tropezar con los cables de las minas o trampas.
— Este procedimiento es más lento que el de pie, pero más rápido que reptando. Tiene la ventaja de disminuir mucho la silueta.
c) Reptando
Existen, dentro de esta modalidad, dos procedimientos:

Primer procedimiento:
— En la posición de cuerpo a tierra, se apoyan en el suelo los antebrazos o los codos con los brazos semiflexionados, apoyando el cuerpo contra el suelo.
— Se colocan los pies de forma que solamente toquen el terreno con las puntas.
— El cuerpo queda apoyado solamente sobre los antebrazos (o los codos) y las puntas de los pies.
— En esta posición, y por impulso de los pies, se levanta el cuerpo, se avanza y se vuelve a apoyar el cuerpo en tierra. A continuación se adelantan los antebrazos (o los codos) y se reanuda el movimiento tras adelantar, a su vez, las puntas de los pies.
— El arma puede ir colgada al cuello, sobre los antebrazos o cogida con las dos manos, palmas arriba.

Segundo procedimiento:
— Estando cuerpo a tierra, flexionar la pierna derecha, intentando llevar el pie a la altura de la cadera, hasta apoyar la parte interna del pie y la pierna.
— Levantar después el cuerpo, apoyándose en dicha pierna y en los puños (o en los antebrazos), hasta algunos centímetros del suelo.
— Avanzar por extensión de la pierna indicada.
— Es un procedimiento más rápido y menos fatigoso pero produce más ruido.
— El arma se puede llevar colgada del cuello, cogida con una mano o a la cazadora y cogida con las dos, empuñada para disparar.

Franqueamiento de obstáculos
El problema del franqueamiento de obstáculos en las proximidades del enemigo se resuelve por la noche de modo diferente a como se hace de día.
De noche se pretende pasar el obstáculo de forma inadvertida para el enemigo, mientras que por el día se impone la rapidez (permanecer el menor tiempo posible detenido y expuesto a los fuegos enemigos).
Siempre que sea posible es conveniente dar un pequeño rodeo y evitar el obstáculo.
En general, para el paso de obstáculo, la Unidad se articulará en dos grupos: uno apoya el franqueamiento del obstáculo mientras que el otro realiza el paso.

Marcha colectiva
Cuando el movimiento es realizado por un grupo de individuos, surgen problemas en lo referente a la conservación del dispositivo de marcha y del silencio.
Para solventarlos se establece la disciplina de marcha y un sistema de señales.
a) Disciplina de marcha
El enlace es preferentemente de delante hacia atrás; no obstante, se establecerá un sistema de señales de atrás hacia delante.
El Jefe marchará con los primeros elementos, y el segundo jefe, de la mitad hacia atrás.
El avance se realiza en hilera. La transmisión de órdenes será por la actitud.
No se perderá de vista al individuo que nos precede (el penúltimo también atenderá su enlace con el último de la hilera), manteniendo la distancia marcada.
b) Control de Unidad
Para el control del mando y comprobación de la presencia de todos los componentes de una Unidad se emplea el siguiente método:
— El que marche en cabeza (guía) se detiene y dice al que marcha inmediatamente detrás: “Control”.
— El que marcha tras el guía repite a su vez la palabra “Control” al que marcha tras él, repitiéndose la operación hasta llegar al último.
— Este último hombre dirá al que le precede “Uno”, el cual a su vez dirá al de delante “Dos”, y así sucesivamente hasta que el hombre que marcha tras el guía diga el número que le corresponda.
— Este número debe ser el de los componentes de la Unidad excluido el guía.
Este procedimiento se modificará según sea la posición que ocupe el Jefe de la Unidad, el cual puede prever con antelación cuándo se va a necesitar efectuar el control.
Este sistema de control debe emplearse siempre que se produzca una detención, deba franquearse un obstáculo o cualquier otra situación que facilite el perder algún hombre. Para poder hacerlo en el tono de voz más bajo posible, se efectuará siempre con toda la Unidad a controlar detenida.

LA VIGILANCIA NOCTURNA
La vigilancia, tanto de día como de noche, está encaminada a descubrir objetivos e identificarlos.
La vigilancia durante la noche tiene gran importancia, ya que:
— Evita la sorpresa.
— Proporciona muchas referencias.
— Es indispensable para cualquier acción ofensiva nocturna.
Para realizar la vigilancia se debe seguir el siguiente proceso:
— Detección del objetivo (descubrirlo).
— Reconocimiento (clasificarlo).
— Identificación (precisar su naturaleza).
--- Localización (situarlo en el terreno).
— Adquisición (tomar el objetivo en responsabilidad).
— Comunicación (transmisión del objetivo a otro).
El principio de la vigilancia es la paciencia, y su mayor inconveniente, el frío-entumecimiento.
Las formas de la vigilancia son la observación y la escucha.
Se considera Observador/Escucha a todo combatiente destacado para realizar misiones de seguridad y vigilancia, que emplea fundamentalmente el sentido de la vista y el del oído.
Sus misiones son análogas a las del centinela, y por tanto encaminadas a dar seguridad a la Unidad que lo ha destacado. Pero su misión fundamental es informar, transmitiendo lo visto/escuchado, facilitando: ¿Quién lo ha visto?, ¿desde dónde?, ¿qué ha visto?, ¿dónde está? y ¿cuándo?

La observación
El sentido de la vista será más o menos importante según sea la noche más o menos clara. Presenta las siguientes características:
— Los objetivos se ven de forma global. Desaparecen sus detalles.
— No se ve más que a corta distancia.
— Se tarda aproximadamente unos 30 minutos en adaptarse a la oscuridad si se sale de un lugar iluminado.
a) Elección de un puesto de observación
Debe ser elegido, a ser posible, en contrapendiente; colocándose a ras de suelo y mirando de abajo hacia arriba para que los objetivos se destaquen sobre el cielo.
b) Cómo realizar la observación
— En noches claras, el observador debe colocarse de espaldas a la luna, si es posible, o al menos proteger los ojos con la mano o visera.
— No hay que mirar directamente al objetivo.
— No mirar a un punto fijo durante más de 10 segundos.
— Aislar la atención de la vista poniendo las manos en los ojos en forma de embudo, protegiéndola así también de las luces laterales.
— Barrer con la vista el sector de observación.
— Cerrar un ojo ante la aparición de un foco luminoso.
— Caso de dudar del movimiento de un objetivo, se deben buscar referencias fijas y comprobar si varía su posición. Tener siempre presente que las distancias se aprecian por exceso.

La escucha
La escucha tiene un papel fundamental, pues suple en cierta medida la insuficiente visibilidad; aunque la apreciación de distancias y la orientación no tienen la misma precisión que las hechas por la vista.
a) Elección de un puesto de escucha
Debe estar alejado de focos de ruidos (arroyos, torres eléctricas, carreteras, arbolados).
Si hay viento fuerte, buscar un lugar a resguardo, y si hay viento flojo, conviene tenerlo de cara para favorecer la percepción de los sonidos más débiles y alejados.
b) Cómo realizar la escucha
— Permanecer inmóvil.
— Adoptar, desde el principio, la posición más cómoda posible, para evitar posteriores movimientos y ruidos.
— Diferenciar los ruidos sospechosos de los naturales.
— No usar prendas que tapen los oídos y dificulten la escucha.
— El sonido puede llegar por el aire o por el suelo, teniendo mayor calidad los que llegan por tierra.
—   Tener siempre presente que las distancias se aprecian por defecto.
   
Apreciación de distancias
La apreciación de distancias puede ser por la vista, el oído, luz-ruido y por medios técnicos.
a) Por la vista
Si se reconoce el terreno de día, apreciar la distancia con respecto a detalles del terreno previamente situados.
La tendencia natural es creer que los objetos están más lejos que lo que realmente están.
b) Por el oído
A la estima y por la propia experiencia, sólo puede apreciarse la situación de un objeto como inmediato, próximo o lejano.
Si se conoce el terreno de día, es posible identificar la distancia por ruidos característicos:
— Zonas de maleza.
— Apertura de portillos.
— Cruce de paso de agua o charcos.
--- Trampas sonoras instaladas.
c) Por medios técnicos
La utilización de los adelantos técnicos facilita mucho la observación y la escucha nocturna, así como la apreciación de la distancia en la cual se encuentra lo observado o escuchado. Los principales medios son: los sensores y los radares de vigilancia.
Cuando se establece un observatorio o puesto de escucha de cierta permanencia, deben reflejarse en una tarjeta las distancias y orientaciones de los principales puntos a vigilar y de aquellos que, de forma natural o por la instalación de trampas, produzcan sonidos que delaten la presencia de un posible enemigo.

MEDIOS DE VISIÓN NOCTURNA
Para realizar la vigilancia nocturna del campo de batalla se nos presenta el problema de la dificultad de poder observar con poca o ninguna luz. Para ello la tecnología ha creado unos medios que facilitan la observación: los medios de visión nocturna; que se pueden clasificar en activos y pasivos.
Medios activos
Son aquellos en que hace falta una iluminación para poder observar; esta iluminación puede hacerse dentro de un espectro que es visible al ojo humano o que no sea visible por el ojo humano.
Los primeros de ellos son los tradicionales focos, bengalas, etc., que iluminan el campo de batalla con luz visible para el ojo humano y no necesitan de ningún medio técnico para la observación.
El principal medio de los segundos son los infrarrojos; éstos necesitan de medios técnicos tanto para la iluminación como para la observación del campo de batalla. El problema de estos medios es que, al tener que iluminar para poder ver al enemigo, éste también nos puede ver y localizarnos y destruir nuestra fuente de emisión.
El combatiente, ante la iluminación del campo de batalla, tiene que tomar la actitud de inmovilidad absoluta mientras dure la misma.
Medios pasivos
Son aquellos en que no hace falta una iluminación para poder observar; aprovechan la luz residual intensificándola (intensificador de luz) o dando una imagen termográfica por la diferencia de temperatura (cámara térmica).
a) Intensificadores de luz
Aumentan la luz que hay en la noche proveniente de las estrellas y la Luna. Existen varios modelos, tanto portátiles como vehiculares. La principal precaución que hay que observar en su uso es la exposición a la luz solar y, por la noche, la exposición a focos de luz, que pueden dañar el material y producir deslumbramientos en el observador.
b) Cámaras térmicas
Son unos aparatos, generalmente montados en vehículos (carros), que traducen las diferencias de temperatura en imágenes; estos sistemas tienen una gran ventaja, y es que no importa que el objetivo se oculte detrás de redes o ramas para ser localizado.

El tiro nocturno
Resulta menos eficaz que el tiro diurno. Las dificultades del tiro nocturno se pueden paliar, en gran parte, con ayuda de medios técnicos y una adecuada instrucción.
Siempre que sea posible, el tiro deberá ser preparado durante el día; en las armas dotadas con aparato de puntería con retículo, éste debe poder ser iluminado.
Hay que tener las siguientes precauciones:
— Todas las operaciones del tiro deben ser ejecutadas con la máxima discreción y silencio.
— Todas las incidencias relacionadas con el armamento tienen que ser solucionadas en silencio y sin luz.
Tiro con armas individuales
De noche, los objetivos se presentan siempre a corta distancia y muy fugazmente. Dichos objetivos se puede constituir en una silueta, un resplandor o un ruido.
Existe gran dificultad para tomar la línea de tiro; para ello, encarar el arma apuntando hacia una superficie lo más clara posible (generalmente el cielo); después, lentamente y procurando no perder aquella línea, llevar el arma hacia el blanco. Conviene hacer series de dos disparos, aprovechando el resplandor del primero para ver los elementos de puntería y corregir al efectuar el segundo disparo. Nunca cerrar el otro ojo.
En una situación defensiva, disparar cuando se descubra al enemigo, haga o no fuego.
En un ataque, disparar sólo cuando el enemigo nos descubra y nos dispare, a menos que recibamos órdenes en sentido contrario.
En línea

Junta Directiva Sereco Airsoft Team
Páginas: [1] Imprimir 
« anterior próximo »
Ir a:  


Ingresar con nombre de usuario, contraseña y duración de la sesión

Impulsado por MySQL Impulsado por PHP Powered by SMF 1.1.11 | SMF © 2006-2009, Simple Machines LLC XHTML 1.0 válido! CSS válido!